"Purifica tu corazón antes de permitir que el amor se asiente en él, ya que la miel más dulce se agria en un vaso sucio" Pitágoras de Samos.
Señor Jesús, levanta el mundo en tus manos como cual ATLAS en su acción de fuerza, puede sostener la tierra. Es difícil ser Ángel acá en la Tierra, Señor...Cada día que pasa, descubrimos que muchas situaciones pueden mejorar mediante la tecnología y todo lo que con ella, es capaz de nacer. Como Maestra, mi vocación se arruga muchas veces y viéndote en el árbol, en la escuela que crece para albergar a tu pueblo amado, en la mirada de aquél que busca a través de mí, tu mensaje; me pregunto y te pregunto: ¿hacia dónde va el mundo? ¿Qué está pasando en las familias y en su esencia?. Señor, sigue caminando dentro de Nosotros (as), los (as) Maestros (as). Pon en nuestro centro cerebral, allí, donde tu estás en mí y en muchos, las candelas que alumbrarán el nuevo camino a seguir. Miro a través de ese tercer ojo que colocaste en mí y que guía mis acciones, mucha frustración en mis hermanos y hermanas de camino que buscan respuestas a sus preguntas, que buscan estrategias para abrir la conciencia de los jóvenes que se forman en las aulas o en cualquier otro espacio...Es necesario que hoy día, ellos y ellas puedan ver más allá de lo abstracto del mundo, de lo sin sentido y superficial y, mediante, nosotros y nosotras, dar luz...No es fácil, Señor, sólo el amor puro, sólo la paciencia y la FE en tus convicciones, mis convicciones, nos pueden ayudar a convertir, a renacer y lograr corazones agradecidos en mentes abiertas para reconocerse en el otro y así poder cumplir la misión a la cual fuimos llamados. En mis sueños con tu Madre Amada, y que he escrito con recelo, como un tesoro sublime guardo muchas de sus palabras; muchas veces me habla de la reconstrucción y de la Paz en este Planeta Universal, la última vez me dijo con mucho ahínco: "Tú eres mi hija amada y tu misión apenas comienza. Debes ser
fuente de luz para mis hijos y empuñar en tu corazón la energía que brota de mi
espíritu para que ellos, siendo aún pequeños, puedan emprender su rumbo hacia
el camino del padre...” Mi sueño 33 con la Virgen...Padre seguiré sembrando la semilla, seguiré adelante, Señor, sólo Tú conoces nuestros corazones y sabes perfectamente quienes somos y hacia dónde queremos ir, así que, ayúdanos a que el mundo, una vez en tu manos, podamos mantenerlo firme en tu Fe y en tu Amor Eterno. Amén.
Reflexiones
Autor:
Liliana Mota.
